Limpios mediante el arrepentimiento

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El siguiente es un resumen del discurso Limpios mediante el arrepentimiento, de Dallin H. Oaks.
Discurso original en el sitio oficial de la Iglesia.

Puntos clave

  • La expiación permite a todos la oportunidad de arrepentirse y regresar a Dios.
  • El arrepentimiento es un gozo, no una carga.
  • La Santa Cena provee bendiciones que ayudan a las personas a avanzar hacia la perfección.
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Bosquejo del discurso

  • Estamos sujetos tanto a las leyes del hombre como a las de Dios. He tenido que trabajar bajo ambas leyes. Este trabajo ha incrementado mi aprecio por la expiación de Jesucristo. 
  • El juicio bajo ambas leyes es diferente. Los pecados que la ley del hombre no perdona pueden ser perdonados por la expiación de Jesucristo. «Venid a Cristo, él os atiende aún en sendas de la maldad. Con infinito amor, él os busca y os dará su verdad».
  • El libro de Alma menciona el arrepentimiento y perdón incluso para pueblos sanguinarios. 
  • Me dirijo a todos, incluso a quienes estén excomulgados o cuyo nombre haya sido retirado de los registros de la Iglesia.
  • Alma incluye en su libro lecciones sobre el arrepentimiento en su discurso a los miembros de la Iglesia.
  • Comenzamos con la fe en Jesucristo y esta produce el arrepentimiento, el cual es parte esencial del plan de Dios. Esto se enseñó así desde Adán. Nadie está exento.
  • Debemos abandonar nuestros pecados y confesarlos al Señor y a su juez terrenal [obispo] cuando se requiera.
  • Al participar de la Santa Cena hacemos convenios que nos restauran a Dios. Al arrepentirnos continuamente somos perdonados a través de Su sangre para regresar sin mancha.
  • Somos responsables ante Dios y sus siervos, lo cual involucra juicios tanto terrenales como divinos. Los os juicios en la mortalidad determinan la dignidad para recibir las ordenanzas y readmisiones. Estos veredictos no indican que una persona sea perfecta. La responsabilidad final es un asunto entre nosotros y Dios.
  • Todos compareceremos ante el tribunal de Cristo para ser juzgados según sus obras y deseos. Lo que se juzga es el cambio de nuestro corazón y el Juez es el Salvador Jesucristo. Allí reconoceremos que sus juicios son justos. Las escrituras describen el proceso de ese juicio. 
  • El juicio opera sobre el principio de restitución de lo bueno a lo bueno y lo impuro a lo impuro.
  • Debemos arrepentirnos antes del juicio final o nuestros hechos serán testimonio. La expiación nos da los medios necesarios para ese arrepentimiento.
  • El arrepentimiento que suceda en el mundo de los espíritus no es seguro. «Esta vida es el tiempo para arrepentirse». 
  • Limpios calificamos para la vida eterna. 
  • La resurrección restaurará todo a su perfecta forma, incluso las incapacidades o deformidades. Pero no se restaurarán los vicios no dominados. 
  • No debemos demorar el arrepentimiento hasta la muerte. El espíritu con que muramos será el espíritu que tendremos en la resurrección. Por lo tanto debemos liberarnos de los deseos impropios antes.
  • Cuando los inicuos se vuelven a Jehová, él tiene misericordia y es amplio en perdonar. El recibe con amor al pecador.
  • Testimonio.

Frases destacadas

  • El sacrificio expiatorio de Jesucristo abre la puerta para que todos los hombres se arrepientan y regresen al Señor
  • Mi mensaje de hoy es de esperanza para todos nosotros, incluyendo a aquellos que han perdido su membresía en la Iglesia por la excomunión o la eliminación de su nombre.
  • Todos somos pecadores que podemos ser limpiados por el arrepentimiento.
  • El arrepentimiento comienza con el Salvador – y es un gozo, no una carga.
  • El arrepentimiento es una parte esencial del plan de Dios. Debido a que todos pecaríamos en nuestra experiencia mortal y nos veríamos separados de la presencia de Dios, el hombre no podría ser salvado sin arrepentimiento.
  • Nadie está exento de la necesidad de arrepentirse abandonando el pecado y confesándolo al Señor y, cuando sea necesario, a un juez mortal.
  • «Necesitamos participar de la Santa Cena cada día de reposo. En esa ordenanza hacemos convenios y recibimos bendiciones que nos ayudan a superar todos los actos y deseos que nos impiden alcanzar la perfección a la que nos invita nuestro Salvador». 
  • Todos estarán sujetos a un juicio final para determinar si uno ha logrado un «poderoso cambio de corazón». El juez será el Salvador, Jesucristo.
  • «Para asegurarnos de que estaremos limpios ante Dios, debemos arrepentirnos antes del juicio final.» 
  • El arrepentimiento produce la seguridad del Señor de que los pecados de uno son limpiados y olvidados.  

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